En realidad, los distintos tipos de cámaras fotográficas, las cámaras digitales y tradicionales o de film, no son tan diferentes entre sí.  En cuanto a la captura fotográfica de la imagen digital, funcionan exactamente igual; es después, con el procesado interno de la imagen donde encontramos la diferencia.

 En este artículo expondremos las especiales características de cada elemento de los tipos de cámara fotográfica, y algunos términos de uso frecuente en la fotografía.

Tipos de cámaras fotográficas:

 Compactas sencillas:

  • No poseen lentes intercambiables
  • Limitados en cuanto a zoom óptico, aunque pueden tener amplios zoom digitales (X)
  • Sensor pequeño
  • Limitaciones en el control selectivo de foco
  • Son usadas tanto por aficionados como por profesionales

Cámara compacta. Imagen: YouTube

Compactas avanzadas:

  • No poseen lentes intercambiables
  • No son tan “compactas”, pueden tener el llamado cuerpo “bridge” o anatómico
  • Sensor pequeño que limita la calidad de la imagen
  • Limitaciones en cuanto a control selectivo de foco
  • Permiten manejos Manuales de Exposición
  • Algunas tienen funciones de cámaras más avanzadas

Ideales para estudiantes de fotografía en sus inicios, aficionados que quieran comenzar a probar.

Cámara compacta avanzada. Imagen: Rogelioelfotografo.com

Cámaras réflex (DSLR ó digital single lens réflex):

  • Poseen lentes intercambiables
  • Sensor más grande, mejor calidad de imagen
  • Selección de foco
  • Formatos profesionales
  • Ideales para fotógrafos profesionales.

Cámara réflex. Imagen: Totaydame.com

Sobre la captura fotográfica.

La resolución:

No hay ningún otro aspecto de la fotografía digital que genere más debate como la importancia de la resolución y algunos consideran que ésta continua siendo la característica más importante de una cámara digital. La frase “mientras más resolución tenga tu cámara es mejor”… y definitivamente también mayor su precio.

La resolución cobra especial relevancia al considerar qué tamaño de impresión usaremos regularmente.  Para entender porque debemos adentrarnos en cómo está compuesta una imagen digital.

La imagen digital consta de pequeños elementos denominados “píxeles”, que son las partes más pequeñas de la misma. La imagen se forma juntando un número inmenso de estos píxeles como en una especie de mosaico, o más bien como en una hoja de papel cuadriculado con el que se rellenan determinados cuadritos para obtener una imagen reconocible desde cierta distancia, del mismo modo en que en el siglo XIX muchos artistas formaron imágenes aplicando laboriosamente pequeños puntos de pintura sobre un lienzo , creando la tendencia denominada “puntillismo”.

La resolución no es más que el número de píxeles que caben en el máximo tamaño de una imagen que puede ser captada por una cámara digital. Si el tamaño máximo de una imagen es, por ejemplo, 1.280 píxeles de ancho x 960 píxeles de alto, entonces esa imagen puede recoger hasta 1.228.800 píxeles.  Se dice entonces que esa cámara es de 1.2 mega píxeles, que podría ser la de una cámara de un teléfono celular sencillo.

La ampliación de una imagen digital revela, a partir de cierto punto, los píxeles. Cuánto más puedas ampliar una imagen sin que se vea este efecto de “pixelado”, mayor es la resolución de la misma.  Para hacer una comparación, el ojo humano puede captar un equivalente a 12 Mega píxeles, una fotografía de film 35 mm de grano fino (alta calidad) tiene un equivalente a 32 Mega píxeles.

A continuación, una referencia de hasta qué tamaños podríamos ampliar una imagen digital para imprimirla sin que se presente pixelado, dependiendo de la máxima resolución de la cámara:

  • Si intentas imprimir una foto en un tamaño mayor que el que permite la resolución, la calidad de la impresión de verá mermada. A esto se le llama “límite de calidad”.
  • Al mismo tiempo que la impresión de imágenes de calidad requiere una cantidad grande de píxeles, el requerimiento cambia cuando se trata de imágenes que van a ser usadas para ser vistas sólo en monitores, proyector digital o TV.
  • Para estos usos, el número de píxeles no afecta la calidad de la imagen, sino el tamaño de proyección de la imagen en monitor. Como máximo este tipo de imágenes deberán ser iguales a la resolución de la pantalla en donde serán vistas (640×480, 800×600, etc).
  • Y del mismo modo, cuando van a ser impresas, es más relevante el número de píxeles por pulgada (ppi ó dpi) que la resolución misma; para una impresión de calidad fotográficamente regularmente debes imprimir a 300 dpi y para grandes impresiones a 72 dpi, ya que exige menos calidad.

Ahora que ya sabes qué se necesitas para imprimir una foto de manera fantástica, te recomendamos leer el manual de tu cámara para comprender mejor el número máximo de píxeles que puede captar. Si quieres imprimir fotos más grandes que lo que te permite tu cámara actual, entonces necesitas una cámara de más mega píxeles.

  • Dato: cuanto más grande quieras la impresión más píxeles vas a necesitar que tenga la imagen. Si tu cámara no te permite imprimir en el tamaño que deseas, es hora de cambiar tu equipo.

Tamaño de la imagen digital:

 Una imagen digital tiene diferentes tamaños:

  • Tamaño de la imagen (píxeles): filas y columnas en las cuales está dividida la imagen, que multiplicados es la medida de la resolución.
  • Tamaño informático: se mide en unidades de información como bytes, kilobytes, e megabytes, y depende directamente de la resolución y de si comprimimos o no la imagen al ser almacenada en la memoria, lo cual se consigue eligiendo el tipo de formato de archivo que queremos manejar (JEPG, TIFF, RAW), punto que desarrollaremos más adelante.
  • Tamaño superficial o de salida: es el tamaño que ocupará la imagen al imprimirla; nosotros decidimos esto cuando le indicamos las dimensiones que deseamos de la fotografía impresa y cuantos píxeles queremos imprimir en cada centímetro o pulgada de papel. A esta medida se le llama comúnmente “ppi”(pixels per inch). El óptimo valor de ppi está determinado por la impresora que será usada.
  • Dato: las impresoras de uso doméstico generalmente imprimen con mejor calidad cuando definimos que el tamaño de salida sea de 300 ppi; las impresoras de uso comercial o más profesionales dan excelentes impresiones con 200 ppi. Consulta el manual de tu impresora o pregunta en la tienda de impresión cual es el tamaño de salida óptimo que debes usar y has tu propia prueba de cómo se altera la calidad cambiando el tamaño de salida para una misma imagen.

La mayor parte de las cámaras digitales tienen opciones de cambiar la calidad de la imagen, ajustando la resolución que la misma tendrá y por tanto permitiendo que el tamaño informático sea menor.  Esta opción es usada en muchas ocasiones para “ahorrar” memoria de almacenamiento.

  • Dato: cuando ajustas el tamaño de la imagen en tu cámara estás sacrificando calidad en la misma, y además, estás desaprovechando las ventajas de tu cámara. Si deseas imprimir tus fotos, en vez de ajustar la calidad, te recomendamos comprar memorias con suficiente capacidad. 

Sensor digital:

Los píxeles son captados por el sensor de imágenes digital que está protegido dentro de la carcasa de tu cámara y es su componente más importante y delicado. Diríamos que es su “corazón”.

Es un chip de silicio que contiene sensores en forma de matriz; el sensor funciona como una matriz de células (píxeles) fotosensibles. Cada píxel que lo integra es el equivalente al grano de la película o film tradicional.

El sensor puede grabar en cada celda la intensidad de la luz que cae sobre ella, por tanto el sensor no es más que el sustituto del film de las cámaras tradicionales. El más común y más conocido es el CCD, ahora sustituido por el CMOS (Complementary & Metalic-Oxide Conductor) y el más avanzado es el X3 que funciona de la misma manera que la película con tres capas de color (a la fecha, las únicas cámaras que usan el X3 son la Sigma SD14 de lente intercambiable, la Polaroid X530, y la  Compacta Sigma DP-1)

El tamaño del sensor digital difiere del tamaño de un cuadro de película tradicional. Mientras que la relación de ancho vs alto (ratio) de un sensor es 4:3, para el film es 3:2.  Este último es un equivalente a una fotografía de 4×6’’.  

 Por lo anterior al preparar tu imagen digital para imprimir en los formatos regulares y comercialmente más comunes (4×6, 5×7, 6×8 y 8×10) lo que hace la tienda de impresión es recortar la imagen eliminando los espacios que no podrán ser impresos debido a que son dimensiones distintas. Si imprimes tus fotos en casa, debes hacer el mismo trabajo en el programa de edición digital que manejes; a esto se le denomina cortar o “cropear” la imagen a las medidas de salida de impresión.  Si mandas a imprimir fuera, te recomendamos hacer el trabajo de cropeo tú mismo y entregar las imágenes ya ajustadas, evitando así que la decisión acerca de qué espacios de la imagen es eliminado sea del impresor.

  • Dato: para evitar perder partes importantes de la escena o el sujeto en el momento de la impresión debido al ajuste de las dimensiones de la imagen, siempre deja libres entre 3 a 6 cm. (tres dedos aprox.) en la parte superior de la toma, es decir, encuadra tu fotografía pensando en esos espacios que perderás en el momento de la impresión para formatos comunes.

Modelo RGB de color Al igual que en la película convencional, los sensores sólo captan luz monocromática. Para crear fotos a todo color, tanto el film como los sensores digitales, utilizan el modelo cromático aditivo para conseguir todas las gamas de colores a partir de la combinación del rojo, verde y azul.  Al modelo aditivo también se le llama RGB (red, green, blue).

Las películas tienen tres capas de emulsión fotosensible, una sobre otras, y cada una es sensible a cada uno de los tres colores del RGB. En los sensores CMOS se complica un poco este asunto, ya que las celdas no pueden colocarse una debajo de otro como en el film, sino que tienen que estar una al lado de la otra. El 25% de ellas es sensible al color rojo, otro 25% al color azul y el resto, es decir, 50% al color verde. La información restante resulta por interpolación o por la información capturada por el píxel más cercano.

De aquí nace el concepto de resolución óptica, que es la que capta el sensor directamente, y la resolución interpolada, que es una técnica que permite llenar los espacios vacíos entre píxeles de una imagen.

Solo el sensor X3 funciona exactamente igual que una película convencional, sobreponiendo tres capas de celdas fotosensibles a cada color.

  • Dato: en los programas de edición todos los ajustes de corrección de color pueden realizarse por cada capa de color.  Al convertir digitalmente una foto tomada originada a full color, a blanco y negro, es mejor trabajar por canales de color que indicarle directamente al programa de edición que te convierta la imagen a escala de grises. Trabajar siempre por canal de color te brinda versatilidad y es una herramienta creativa de color cuyo límite es solamente tu imaginación.

Compresión de imágenes (tipos de archivos)  

La compresión es una manipulación tecnológica que aplican las cámaras digitales a la imagen para reducir el tamaño de almacenamiento de la misma.

Cuando grabas una imagen en el formato estándar digital (JEPG) la información digital de la imagen pasa por un proceso de compresión de data que consiste en la eliminación de cierta información para hacer la imagen más pequeña.

Algunas cámaras permiten grabar en formato TIFF, que aplica una compresión sin pérdida de información, ya que elimina sólo la data redundante y por lo tanto no hace el tamaño del archivo más pequeño.

  • Dato: elige el formato JEPG para las fotos del día a día; para aquellas situaciones en donde amerita usar mayor calidad de imagen, cuando te estés adentrando en el mundo profesional, elige RAW y asegúrate de tener suficiente memoria para almacenamiento. El formato RAW es el equivalente al negativo en la película convencional, ya que conserva para siempre la imagen original y sin procesamiento.

Ya que conoces los términos más importantes asociados con la captura fotográfica y su manejo tecnológico, es hora de comenzar a repasar conceptos que también son manejados en la fotografía convencional, pero que con la tecnología digital son asistidos por algunas herramientas incorporadas a nuestros equipos y que son de gran utilidad para el fotógrafo.